¿Pato o conejo?

La conocida ilusión de arriba, puede ser vista de dos maneras: tanto como un pato como un conejo. ¿Qué ves tú en primer lugar? Y si ves uno, ¿puedes ver también el otro?

La mayoría de la gente ve primero el pato y puede alternar entre las dos representaciones, pero la pregunta es: ¿cuán fácil es para ti cambiar entre las dos? ¿requiere tensión mental, o puedes hacerlo a voluntad?

Wiseman et al. (2011) tenía el presentimiento de que la capacidad de dar la vuelta entre las representaciones está relacionada con la creatividad.

Para probar esto, los participantes recibieron una simple prueba de creatividad que implicaba hacer una lista del máximo número de usos nuevos posibles para un objeto cotidiano en dos minutos.

Tomemos, por ejemplo, una silla: si, te puedes sentar en ella, pero eso no es un nuevo uso. También puedes subirte a ella, que es un poco más novedoso. Mucho más novedoso es usarla para construir un fuerte de fabricación casera, quemarla para luchar contra el frío o golpear a alguien con ella en una pelea de taberna.

Cuantos más ejemplos puedes dar en una cantidad de tiempo asignado, por lo general más creativo eres (pruébalo, es muy divertido).

En el estudio se les preguntó a los participantes cuán fácil les era cambiar entre el conejo y el pato de la ilusión de arriba.

Lo que descubrieron Wiseman et al. fue que los participantes que encontraron muy fácil cambiar entre el conejo y el pato aportaron un promedio de casi 5 usos originales para un articulo de uso cotidiano. A los que no podían dar la vuelta entre el conejo y el pato en absoluto, se les ocurrieron menos de 2 nuevos usos.

Esto sugiere que la facilidad con la que puedes intercambiar representaciones es una pista de cuán creativo eres. El momento en que cambias entre pato y conejo es como un pequeño destello de intuición creativa. Es cuando te das cuenta de que el mundo puede ser visto de manera diferente.

Las personas altamente creativas suelen mostrar este talento para encontrar nuevos usos para un objeto existente o para hacer conexiones entre dos ideas o cosas previamente no conectadas.

Si quieres probar el Test de Usos Alternativos de Guilford, recuerda que son dos minutos para pensar en tantos usos alternativos como puedas de un objeto de uso cotidiano como un ladrillo o un clip de papel. También, es necesario saber lo siguiente sobre el sistema de puntuación:

«Múltiples respuestas novedosas pero similares se combinan y se les da solo un punto. Una respuesta fue juzgada como similar si entraba dentro de la misma categoría funcional. Por ejemplo, "un anillo" y "un pendiente" para el clip de papel caen ambos en la categoría de joyería, por lo que se les asignaría un solo punto».

¡Así que no es tan fácil como piensas!

Fuente: PsyBlog