¿Por qué practicar la atención?

La promesa final de la atención plena es mucho más amplia, mucho más profunda, que el simple cultivo de nuestra atención. Nos ayuda a comprender que nuestro punto de vista convencional de nosotros mismos, e incluso lo que queremos decir con «si mismo», es incompleto en algunos aspectos muy importantes.

La atención plena nos ayuda a reconocer cómo y por qué confundimos la realidad de las cosas con una historia que nos creamos. Esto hace posible trazar un camino hacia una mayor salud, bienestar y propósito.

Hoy en día, a medida que vamos juntando la meditación y la ciencia, estamos empezando a decubrir nuevos caminos, en un lenguaje que todos podemos comprender, para mostrar los beneficios de entrenarse a uno mismo para conseguir la intimidad con el funcionamiento de la propia mente de un modo que genera una mayor visión profunda y claridad. La ciencia está demostrando interesantes e importantes beneficios para la salud de la práctica y el entrenamiento cuerpo/mente y está empezando a aclarar las distintas vias a través de las cuales la atención profunda puede ejercer sus efectos en el cerebro (emoción-regulación, memoria de trabajo, control cognitivo, atención, activación de mapas somáticos concretos del cuerpo, y aumento cortical en regiones específicas) y el cuerpo (reducción de sintomas, mayor bienestar físico, mejora de la función inmunológica, influencia epigenética, o sea la regulación de la actividad en gran número y clases de genes). También muestra que la meditación puede aportar una sensación de sentido y propósito a la vida, basada en la comprensión de la no-separación de si mismo y los demás. Dadas las condiciones en las que nos encontramos estos días en este planeta, comprender la interconexión no constituye un lujo espiritual; se trata de un imperativo social. 

Incluso gente muy lista –y estos abundan– están empezando a reconocer que el pensamiento es solo una de las múltiples formas de inteligencia. Si no reconocemos las múltiples dimensiones de la inteligencia estamos socavando nuestra capacidad de encontrar soluciones creativas y salidas para problemas que no admiten arreglos simples. Es como tener una visión lineal de la medicina que considera el cuidado de la salud simplemente un arreglo mecánico de la gente, y un modelo automecánico del cuerpo que no comprende la sanación y la transformación, no comprende lo que sucede cuando armonizamos cuerpo y mente. El elmento que falta en esta comprensión mecánica es la consciencia.

La consciencia genuina puede modular nuestro pensamiento, de modo que nos vemos menos impulsados por motivaciones no examinadas a ponernos por delante, controlar las cosas que nos producen miedo, para siempre proferir nuestras brillantes respuestas. Podemos crear mucho daño, por ejemplo, no escuchando a otras personas que pueden tener puntos de vista y visiones distintas a las nuestras. Por suerte, tenemos más de una oportunidad hoy en día de equilibrar el cultiva del pensamiento con el de la consciencia. Cualquiera puede restaurar cierto grado de equilibrio entre pensamiento y consciencia en el momento presente, que es el único momento que en realidad tenemos. Los resultados potenciales de aprender con propósito el hecho de instalarnos en la consciencia y llevar el pensamiento a un mayor equilibrio son extremadamente positivos y saludables para nosotros mismos y el mundo en su conjunto.

Trabajando en nuestra consciencia plena, por nosotros  mismos y junto a los demás, sirve para apreciar el poder de la consciencia a la hora de equilibrar el pensamiento. No hay nada malo con el pensamiento. Muchas de las cosas bellas provienen de nuestro pensamiento y nuestras emociones. Pero si nuestro pensamiento no está equilibrado con la consciencia, podemos acabar engañado, perpetuamente perdidos en el pensamiento y fuera de nuestras mentes cuando más las necesitamos.

Jon Kabat-Zinn es el director fundador de la Stress Reduction Clinic y el Center for Mindfulness in Medicine, Health Care, and Society en la University of Massachusetts Medical School.

Fuente: Shambala Sun