Como escuchar una charla dharma

Una vez oí al cineasta Stan Brakhage contar una historia acerca de un cine que abrió sus puertas en algún país africano no identificado. La sala se inauguró con King Kong y a los espectadores les encantó. Unas semanas después, los dueños probaron una nueva película, pero esta vez la audiencia se rebeló. Querían King Kong de nuevo. Y así fue. El teatro proyectó King Kong durante años.

Si tienes niños pequeños, ya sabes lo que es para un niño engancharse a una historia y querer oírla una y otra vez. Hay algo dulce y tranquilizador acerca de los favoritos de siempre, incluso después de que la emoción de la novedad se ha esfumado.

Las Charlas Dharma se parecen mucho a eso. Son siempre lo mismo: el sufrimiento, el apego, la atención, dejar ir, la bondad, la compasión, la sabiduría, despertar.

El Buda dijo que enseñaba una cosa y solamente una: el sufrimiento y la liberación del sufrimiento. Supongo que el Buda no sabía contar muy bien, porque eso son en realidad dos cosas. Pero el Buda lo dijo una y otra vez, miles de veces en largos discursos, discursos de longitud media, discursos cortos, discursos numerados, y discursos diversos –toda la Sutta Pitaka.

He escuchado cerca de mil Charlas Dharma en los últimos quince años.

El Dalai Lama. Toni Packer. Thich Nhat Hanh. Henapola Gunaratana. Bhikkhu Bodhi. Tsoknyi Rinpoche. Joseph Goldstein. Sharon Salzberg. Larry Rosenberg. Sylvia Boorstein. Jon Kabat-Zinn. Lama Surya Das. Stephen Batchelor. Robert Thurman. Narayan Grady Liebenson. Michael Liebenson Grady. Dzogchen Ponlop Rinpoche. Peter Matthiesson. Grover Genro Gaunt. Claude Anshin Thomas. Gavin Harrison. Jan Willis. Sulak Sivaraksa. Myoshin Kelley. Ajahn Amaro. Rebecca Bradshaw. Christina Feldman. Michelle McDonald. Alan Wallace. Ruth Denison. Gloria Taraniya Ambrosia. Robert Kennedy Roshi. Paul Seiko Schubert. Michael Koryu Holleran. Tsultrim Allione. Annie Nugent.

Incluso soy culpable de haber dado algunas yo mismo.

Toni Packer a veces inicia charlas con la pregunta «¿es posible escuchar con frescura?»

¿Qué significa escuchar con frescura algo que uno ha oído una y mil veces?

La mente es como un Coro Griego escuchando y comentando sin cesar.

¡Eso tiene sentido!, ¡Eso no tiene sentido!, ¡Estoy de acuerdo!, ¡No estoy de acuerdo!

La mente no puede evitarlo. Por lo general, cuando los maestros dicen algo con lo que estamos de acuerdo es brillante, cuando dicen algo con lo que no estamos de acuerdo están equivocados.

«Escuchar con frescura» significa dos cosas. (Vamos a ver si puedo contar mejor que el Buda.)

En primer lugar, significa no asumir que hemos escuchado algo antes. En realidad no hemos oído esta charla en particular antes. Esta charla en particular puede decir algo de una manera que permita que algo nuevo haga clic, o que ayude a que surjan nuevas preguntas. Pensar que ya has escuchado algo antes es una manera de cerrate y evitar la posibilidad del descubrimiento. Así que, en primer lugar, «escuchar con frescura» es adoptar una actitud de apertura.

En segundo lugar, «escuchar con frescura» significa escuchar todo lo que está pasando. Las palabras del orador. Los sonidos de los pájaros de fondo. El Coro Griego en tu mente. Cuando los pensamientos como estoy de acuerdo o no estoy de acuerdo surgen, ¿pueden ser puestos entre comillas y vistos como una respuesta condicionada a lo que se ha escuchado, sin asignarles un valor verdadero? Las palabras del orador penetran, y surgen reacciones. Mira toda la película. Es King Kong. Una vez más. Puedes aprender más sobre el Dharma observando tus reacciones con interés y desapego verdadero de lo que lo haces a partir de las palabras del orador en sí mismas.

(...)

No es por nada que los primeros discípulos de Buda fueron llamados Sravakas, u oyentes, aquellos que realmente oyeron hablar al Buda. Esa es nuestra aspiración también, ser oyentes.

Larry Rosenberg solía decir (tal vez aún lo hace) que ver nuestras propias respuestas condicionadas una y otra vez es como ver «Lo que el viento se llevó» mil veces. Es una gran película, pero (¡a diferencia de los espectadores de King Kong!) finalmente nos cansamos de ella y somos capaces de soltar la historia.

Ese es nuestro trabajo en la práctica del Dharma. Soltar la historia.

Charlas Dharma –historias para poner fin a las historias.

Fragmento de un texto de Seth Segall

¡Os recomendamos vivamente estas dos excelentes oportunidades para experimentarlo!

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