Destino

En 1945 Dalí y Walt Disney se embarcaron en una colaboración formidable –crear una secuencia de seis minutos combinando animación con bailarines en vivo, inventando en el proceso una nueva técnica de animación inspirada en la obra de Freud sobre el inconsciente y las imágenes ocultas con doble sentido. La película, titulada Destino, cuenta la trágica historia de amor de Chronos, la personificación del tiempo, que se enamora de una mujer mortal mientras los dos flotan por los surrealistas paisajes de las pinturas de Dalí. La poética animación sin palabras cuenta con una partitura del compositor mexicano Armando Domínguez interpretada por Dora Luz.

Fuente: Brain Pickings