El día de la marmota

Lo mejor del Día de la Marmota es la deliciosa película con el mismo titulo: Groundhog day (Atrapado en el tiempo). 

Bill Murray interpreta a Phil Connors, un egocéntrico meteorólogo de la televisión de Pittsburgh que, durante un odiado encargo de trabajo cubriendo la celebración anual del Día de la Marmota en Punxsutawney, se encuentra repitiendo el mismo día una y otra vez. Después de caer en el hedonismo y numerosos intentos de suicidio, comienza a reexaminar su vida y sus prioridades.

La película se ha convertido en un favorito de los budistas, porque refleja los temas del altruismo y la reencarnación.

Phil Connors esta frustrado por tener que vivir el mismo día una y otra vez. Quiere llegar a otra parte, encontrar nuevas circunstancias, trata de escapar cada día probando diferentes escenarios en su vida. Lo intenta con sexo, crimen, alcohol, terapia, suicidio... lo explora todo.

Cada acción tiene consecuencias. Esta es la ley del karma: Phil tiene opciones, pero cada elección lleva a una nueva realidad. Tal vez el punto de inflexión de la película es cuando trata de salvar a un sin techo día tras día, y, no importa lo que haga, el hombre muere. Phil realmente quiere algo y es incapaz de asegurar que pase. Tenemos libertad, pero dentro de unos límites. Es el concepto de samsara en el budismo, el ciclo de vernos arrastrados por nuestra actividad intencional kármica. Tenemos deseos y anhelos, pero nunca podemos alcanzarlos. Finalmente, a través de muchos días (vidas) elige ayudar a los demás, trabaja con sus demonios, y se rompe el ciclo del Día de la Marmota.