El futuro del zen en Occidente

Uno de los problemas con los que se encuentra el zen en nuestra cultura es lo que podríamos denominar «la mentalidad de consumidor.» Pretendemos que el zen nos proporcione un servicio, queremos que el zen nos ayude a conseguir algo: el crecimiento personal, el nirvana, la iluminación, el cese del sufrimiento. Queremos logros de un «genero» que precisamente nos dice que no hay nada que alcanzar. Hoy mucha gente en Occidente adopta el zen como la filosofía más sofisticada que puede obtener, la guinda del pastel que les hará estar por encima de los demás, no dándose cuenta de que están introduciendo un peligroso «virus» capaz de borra todo el «disco duro» del yo-mi-mio, de sus ilusiones, estatus, reputación, reconocimiento, triunfo personal o social…

Puedes leer el artículo en el blog de la revista Ulises.