El problema con mirar fuera

Tratar de encontrar un Buda o la iluminación es como tratar de agarrar el espacio. El espacio tiene nombre, pero no forma. No es algo que puedes tomar o dejar. Y ciertamente no se puede agarrar. Más allá de la mente nunca verás a un Buda. El Buda es un producto de la mente. ¿Por que buscar un Buda más allá de esta mente?

(Sermón de la sangre de Bodhidharma)

Estamos socializados para creer que para sentirse entero y completo, tenemos que mirar fuera de nosotros mismos. Si leyésemos este libro, tomáramos esta clase o encontráramos una pareja, de alguna manera el vacío persistente que impregna gran parte de nuestra experiencia cotidiana se llenaría y por fin podríamos ser felices. Todos nuestros problemas se resolverían y, finalmente, por arte de magia nos transformaríamos en la versión perfecta de nosotros mismos.

La mayoría de la gente pasa gran parte de su vida funcionando así y pocas o ninguna vez se bajan de la rueda de hámster el tiempo suficiente para darse cuenta de lo inútil que es ver la vida de este modo.

Es como si un cambio en la riqueza material, estado civil, peso o atractivo físico fuera esa cosa que se interpone entre nosotros y nuestra felicidad. Sin embargo, lo único que se interpone entre nosotros y nuestra felicidad es nuestra mente y lo que ésta crea.

Es la conciencia del proceso lo que en última instancia nos libera de él. Simplemente el reconocimiento de las historias particulares, emociones y los patrones de pensamiento en que nos enganchamos, nos da un poco de espacio en el que todo esto se puede transformar. Así que en vez de reaccionar a nuestra manera habitual, la próxima vez que nos enfrentemos a esos pensamientos familiares, tenemos más opciones. Podemos responder de manera adecuada en vez de impulsivamente. No tenemos que dejarnos llevar por la ira, miedo, celos, ansiedad o rabia. Cuando experimentamos esas emociones podemos solamente pasar el rato con ellas y ver la forma en que finalmente desaparecen, sin ser su esclavo.

Lawrence Grecco

Fuente: Sweeping Zen