Koan II

Como el koan del post anterior suscitó mucho interés (y algunos estáis intentando resolverlo), aquí está el comentario del mismo que hace el maestro zen Seung Sahn en La brújula del zen.

La quinta puerta: «El hombre en el árbol» de Hyang Eom

El maestro Hyang Eom dijo: «Es como un hombre colgado de la rama de un árbol, agarrado con los dientes. Está atado de pies y manos, de forma que sus manos no pueden alcanzar las ramas ni los pies pueden tocar el árbol. Otro hombre, que está debajo del árbol, le pregunta: “¿Por qué vino Bodhidharma a China?”»

«Si abre la boca para contestar, pierde su vida. Si no contesta, faltará a su deber y le matarán.»

1.  Si tú estás en el árbol ¿cómo puedes seguir con vida?

Este tipo de kong-an se conoce como kyon mun, un «kong-an sin salida.» Si abres la boca, mueres. Si te quedas callado, mueres. En una ocasión alguien le preguntó al maestro zen Joju: «¿Por qué vino Bodhidharma a China?» Es otra forma de preguntar: «¿Cuál es la verdad? ¿Cuál es la enseñanza del budismo?» Joju respondió: «El ciprés en el jardín.» Sin embargo, si estás en el árbol no puedes hacer nada, porque morirás. Entonces ¿cómo puedes permanecer vivo?

Si cortas completamente todo pensamiento, alcanzarás la mente no sé. Este punto es anterior al pensamiento. No hay vida ni muerte. La mente no sé está libre de la vida y de la muerte. Si piensas «vida», tienes vida. Si piensas «muerte», tienes muerte. Pero si no piensas nada, ya estás más allá de este punto. Así que en este kong-an, si quieres permanecer vivo, morirás.

En este momento, si estás colgando del árbol ¿cuál es tu situación correcta? ¿Cuál es tu relación correcta con respecto a esta situación y cuál es tu función correcta? Déjalo todo y todas las respuestas aparecerán muy claramente delante de ti.

Desde la antigüedad, en China, Corea y Japón ha existido un modo concreto de autentificar los documentos importantes. Se ponen juntas dos versiones del documento y se marcan los documentos con un sello de tinta roja. Más tarde, cuando alguien quiere asegurarse de que algún título o documento es auténtico, simplemente comprueba los sellos. Si los sellos casan, el documento puede ser considerado fiable. De modo semejante, cuando un estudiante zen practica a fondo y proclama haber alcanzado alguna intuición interior sobre su verdadera naturaleza, ¿cómo puede comprobarse? Este es el significado de los kong-an (en chino Kung-an; en japonés, koan) y de la práctica de kong-an. En la tradición zen, los kong-ans se utilizan del mismo modo. Un discípulo lleva su comprensión a un maestro. La comprensión de una pregunta por parte del discípulo constituye la mitad y debe casar con la comprensión del maestro, que es la otra mitad. Cuando maestro y discípulo comparten la misma comprensión, a esto se le llama transmisión de mente a mente.

Si sientes curiosidad por los koans te interesará el post «Comida para la mente».