La novena puerta: Nam Cheon mata a un gato

La novena puerta: Nam Cheon mata a un gato

Un día, los monjes de la sala Este y los de la sala Oeste estaban peleando por un gato. Al verlo, el maestro Nam Cheon agarró al gato con un mano, tomó un cuchillo con la otra y dijo: «¡Decidme una palabra y salvaré a este gato! Si no podéis ¡lo mataré!» Nadie supo contestar. Finalmente Nam Cheon mató al gato. Por la tarde, cuando su discípulo Joju regresó de fuera, Nam Cheon le explicó el incidente. Joju cogió sus sandalias, se las puso en la cabeza y se marchó. Nam Cheon dijo: «Si hubieses estado aquí, habría podido salvar al gato.»

1.  Nam Cheon dijo: “¡Decidme una palabra!” En ese momento, ¿qué hubieseis podido hacer?

2.  Joju se puso las sandalias en la cabeza ¿Qué significa?

Es un kong-an de Gran Amor y Gran Compasión. Si poseemos Gran Amor y Gran Compasión, amamos y actuamos sin condición. El amor incondicional significa no poseer ni «mi» opinión, ni «mi» condición, ni «mi» situación. Sólo ayudamos a otras personas. Así que ¿cómo salvamos a este gato?

En la Biblia, hay una historia que puede ilustrarnos. Hace mucho tiempo vivió el rey Salomón. Era admirado en todo Israel por su profunda sabiduría. Un día se produjo una gran conmoción y dos mujeres se presentaron en palacio peleando por un bebé.

«¡Es mi bebé!»

«No, ¡es mi bebé!»

«¡Mi bebé!»

«No, ¡mi bebé!» Los eminentes jueces de Israel no pudieron resolver este difícil dilema, así que el caso fue llevado ante el rey.

«La cuestión es realmente muy simple,» dijo el rey. Levantando al niño con una mano, agarró una espada con la otra y declaró: «Ya que ninguna de vosotras puede decidir por sí misma, una se quedará con la mitad y la segunda con la otra mitad.» En el instante en que iba a cortar al niño por la mitad, una de las mujeres gritó: «¡No! No hace falta. Quédate el niño,» y se lo ofreció a la otra mujer. La mujer que habló era la verdadera madre del niño.

La situación es prácticamente la misma que la situación creada por Nam Cheon para los monjes de las salas Este y Oeste. Pero en la situación concreta creada por Nam Cheon, no podemos hacer sólo esto. No podemos responder simplemente como lo hizo esta madre. Requiere una respuesta mucho más precisa. Hay doscientos cincuenta monjes en cada una de las salas. Cada sala considera que el gato le pertenece legítimamente. Por lo tanto, Nam Cheon coge al gato y el cuchillo. Si un monje da un paso al frente y dice: «De acuerdo, quédatelo,» tal vez alguien se adelante y diga: «¡No! No puedes darlo. Es mi gato.» Y la pelea vuelve a empezar de nuevo. Por lo tanto, en esta situación sólo el amor verdadero e incondicional puede salvar a este gato. Si queréis alcanzar este kong-an, tenéis que ir a ver una película del Oeste. Este tipo de películas son una enseñanza muy simple, puesto que sólo se preocupan de dos cosas: amor y dinero. Cuando aprendemos el tipo de amor que nos muestran las películas del Oeste, este kong-an deja de ser un problema [Risas en el auditorio.]

(Fragmento del libro La Brújula del Zen, del Maestro Zen Seung Sahn)

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