Otra «perla» de los Maestros de Huainan

Antaño, bajo la dirección de los sabios, las leyes eran liberales y las penas tolerantes. Las cárceles estaban vacías, todos tenían lo mismo, y nadie era traidor.

El gobierno, en los últimos tiempos, no fue de este estilo. Los de arriba eran rapaces fuera de toda medida, mientras que los de abajo eran codiciosos y desconsiderados. Las gentes comunes, pobres y miserables, luchaban los unos con los otros. Trabajaban con tesón pero no conseguían nada. Surgieron estafadores astutos y se produjeron muchos robos y asaltos.

Los superiores y los subordinados estaban resentidos los unos con los otros, las directrices no eran seguidas y los oficiales del gobierno no se esforzaban por volver al Tao. Indiferentes a lo básico, los oficiales se dedicaban a cosas triviales; disminuyeron las recompensas, aumentaron los castigos. Mientras seguían gobernando de esta guisa, aumentaba el desorden.

Fragmento de El Tao de la política, enseñanzas de los Maestros de Huainan, traducido por Thomas Cleary.

Ilustración de la próxima novedad de La Liebre de Marzo: El Tao habla, la versión en cómic del Tao Te King, de Tsai Chih Chung.