Pregunta a los maestros

P. ¿Cuando meditamos, quién o qué está meditando? ¿Es la mente? ¿Cómo es el cerebro/cuerpo involucrado? Si la meditación es en última instancia acerca de la mente viendo su verdadera naturaleza, ¿cómo hemos de entender la mente que medita?

Narayan Liebenson Grady:

El Buda responde a tu pregunta muy bien y de manera sucinta en el Bahiya Sutra. Dice: «Deberías entrenarte de esta manera: cada vez que veas una forma, sólo tienes que ver; cada vez que oigas un sonido, simplemente escucha; cada vez que degustes un sabor, simplemente gusta; cada vez que sientas una sensación, simplemente siente; cada vez que surja un pensamiento, déjalo simplemente ser un pensamiento. Entonces "tú" no existirás; cada vez que "tú" no existes, no te encuentras en este mundo, otro mundo, o enmedio. Ese es el fin del sufrimiento».

Recuerda, todo lo que el Buda enseñó tenía que ver con el sufrimiento y el fin del sufrimiento. Su enseñanza no era tanto una filosofía como un camino práctico, que conduce al fin de la pena y las lamentaciones. Desde esta perspectiva, la pregunta podría ser: ¿Está el sufrimiento teniendo lugar en este momento? ¿Si es así, puede ser soltado?

La práctica es investigar la naturaleza de la realidad de una manera que traiga la liberación interior. La clave está en dejar de lado el apego, especialmente el apego al pensamiento o sentimiento de un sí mismo sólido que existe inherentemente. Vemos que lo que llamamos el yo está vacío de realidad intrínseca y que la identificación de cualquier cosa como ser yo, mío o mí mismo es dhukka. La mente que medita también está vacía de existencia inherente.

«Mente» a veces se define como las actividades de la mente; pensamientos, intenciones, percepciones y estados mentales. Otras veces, lo que significa «mente» es la consciencia o atención plena. En cierto modo, hay muchas mentes, no solo una. Cuando comenzamos a meditar, el observador parece ser real y creamos un sentido de nosostros mismos del observador. En algún momento, sin embargo, sentimos curiosidad por el observador y centramos nuestra atención en el propio observador. Al prestar atención al observador, el observador se disuelve en una inasible amplitud; uno podría decir que esto es lo que realmente somos, pero reclamar esta amplitud como yo o mío no es del todo cierto.

Hay un dicho birmano: «La meditación está meditando, tú no estás meditando». Una concienzuda investigación conduce a una comprensión no verbal de la naturaleza vacía de todas las cosas. Las expresiones de esta realización de la vacuidad son la alegría, relajación, compasión y la libertad interior. Está pregunta de quién o qué es la meditación es una hermosa pregunta que abre una sensación de asombro y misterio. Vale la pena hacerse esta pregunta; una respuesta auténtica solo proviene de continuar contemplando silenciosamente.

Tenzin Wangyal Rinpoche:

De acuerdo con mi tradición Tibetana Bön, de los infinitos métodos de meditación disponibles, hay dos categorías principales: generar la meditación o permanecer en la meditación.

Generar la meditación implica el uso de la mente conceptual en formas que mejoren nuestro desarrollo espiritual y ahonden nuestra comprensión de la verdad. Las formas en que hace esto van de lo burdo a lo sutil.

Permanecer en la meditación es no conceptual o no dual. Esta es la meditación del Dzogchen, o Grandes Enseñanzas Definitivas. Primero nuestra mente conceptual se estabiliza mediante practicas de calma duradera, conocidas como zinhé o shamatha; y luego, al alcanzar la estabilidad, uno es presentado a la naturaleza de la mente como clara y luminosa.

La meditación en esta categoría es autoconciencia –conciencia de nuestra verdadera naturaleza. La autoconciencia es conciencia sin objeto, porque se descubre que el yo no es un objeto. El yo es consciente de sí mismo –solo experiencia despierta. ¿Quién sabe esto? No hay alguien sabiendo algo, solo uno mismo conociendose a uno mismo. ¿De dónde surge este conocimiento? ¿Surge en el exterior? ¿Surge en el interior? No, surge en sí mismo.

El poder de la no-dualidad es doble. En primer lugar, porque es no-dual, sin la mente pensante y codiciosa, no hay ego; cuando uno mora en la naturaleza de la mente hay una ausencia total de ego. Con la ausencia de ego, no hay un yo distorsionado para crear defensas y proyecciones. No hay ningún esfuezo adictivo. Por lo tanto, cuando uno esta en un estado profundo de meditación, el cuerpo se relaja por completo y consigue un bienestar óptimo.

Cuando empecé a usar un smartphone, mi batería se descargaba con frecuencia en un periodo de tiempo muy corto. Entonces me enseñaron una manera de cerrar las aplicaciones innecesarias, muchas de las cuales no tenía ni idea siquiera que se ejecutaban en mi teléfono. Por lo tanto, la vida de la batería se amplió en gran medida. Del mismo modo, también nosotros ejecutamos constantemente aplicaciones innecesarias de esperanza y miedo, muchas de las que apenas somos conscientes, y estamos convencidos de que esas de las que sí sabemos son necesarias e importantes. La meditación no-conceptual expone estas aplicaciones en constante funcionamiento. Cuando ya no las alimentamos o participamos de ellas a través de nuestra mente pensante, que se mueve, se liberan y disuelven en claridad. Cuando descansamos en la claridad, dejamos de agotarnos.

En segundo lugar, cuando uno se familiariza con la permanencia en la naturaleza de la mente, consciente de la claridad en sí, gradualmente aparece un nuevo flujo de energía.  En ese flujo dinámico, surgen las cualidades naturales de los cinco elementos y cinco sabidurías. Uno puede experimentar estar asentado y conectado, que se correspondería con el elemento tierra. Uno puede experimentar el alivio y la calma, una cualidad del elemento agua. Con el fuego, uno esta vital y vividamente presente, y con el aire, desbloquedo y creativo. Conectando con ese espacio, uno se experimenta a sí mismo como completamente abierto y libre de temor. A medida que estas experiencias surgen y se es consciente de ellas, sustentan una curación tanto física como emocional. Miedos profundamente arraigados son superados.

De esta manera, la práctica de la meditación nutre nuestra vida. Aunque la práctica formal de morar en la naturaleza de la mente es una actividad de «no-acción», la meditación en si misma no es pasiva. Cuando permanecemos y descansamos en la claridad, dejamos de agotarnos, y la consciencia de claridad da luz a innumerables cualidades, como ya he descrito en términos de los cinco elementos. ¿Quién está meditando? Nadie. Sin embargo todo sucede en la conciencia no-dual individual.

Zenkei Blanche Hartman:

Dogen Zenji, el fundador del Zen Soto en Japón del siglo XIII, habla de «Estudio de la Vía cuerpo-mente». Dijo: «El camino de Buda no puede ser alcanzado a menos que practiques, y sin estudio se mantiene a distancia». Así pues, cuerpo y mente practican juntos.

También dijo «Practicar Zen es zazen». Zazen significa simplemente sentarse. No es estar sentado y no hacer nada, es estar sentado sin hacer nada más. Debes haber notado que no es fácil. Un sinfín de pensamientos, opiniones y fantasías van y vienen. Mi maestro, Suzuki Roshi, dijo una vez: «No tienes que invitar a cada pensamiento a sentarse y tomar una taza de té». También dijo: «Abre la puerta delantera y abre la puerta trasera y déjalos que entren y déjalos que salgan». Así que cuando nos sentamos, disponemos el cuerpo en una postura equilibrada, para poder permanecer en una posición relajada y erguida, hacemos algunas inspiraciones profundas y luego hacemos nuestro mejor esfuerzo para ser conscientes de las idas y venidas de respiraciones, pensamientos, emociones y sensaciones sin ser atrapado y arrastrado por ellos.

En cuanto a quién o qué está meditando, me gustaría compartir un intercambio que tuve con Suzuki Roshi en dokusan (entrevista personal con un maestro zen). Una vez en una sesión de un día había estado contando mis respiraciones (una práctica inicial que ayuda a estar presente durante el zazen) y me pareció que la había dominado por primera vez. Fui a ver al Roshi y le dije emocionada: «Roshi, ahora puedo contar mi respiración sin perderme ni una. ¿Que hago ahora?» Yo estaba esperando algún tipo de aprobación, ya que siempre había sido amable y alentador conmigo, pero se puso severo y contundente y dijo: «¡Ni te imagines que tú puedes sentarte zazen! ¡Zazen se sienta zazen!».

En Mente Zen, mente de principiante, Suzuki Roshi dice: «Las cosas más importantes en nuestra práctica son nuestra postura física y nuestra forma de respirar. No estamos tan preocupados por una comprensión profunda del budismo. Como filosofía, el budismo es un sistema de pensamiento muy profundo, amplio y firme, pero el Zen no se preocupa acerca de la comprensión filosófica. Hacemos hincapié en la práctica. Debemos entender por qué nuestra postura física y ejercicio de respiración son muy importantes. En lugar de tener una comprensión profunda de la enseñanza, necesitamos una fuerte confianza en la enseñanza, que dice que originalmente tenemos naturaleza búdica. Nuestra práctica se basa en esta fe.»

En Fukanzazengi (Recomendación universal para la práctica del zazen), Dogen dice: «Por lo tanto, deberías cesar la práctica basada en la comprensión intelectual, buscando las palabras y siguiendo el discurso, y aprender a dar el paso atrás que vuelve tu luz hacia el interior para iluminarte a tí mismo. Cuerpo y mente se desvanecerán por ellos mismos, y tu rostro original se manifestará. Si quieres alcanzar la talidad, debes practicar talidad sin demora». Más tarde, en el mismo ensayo dice, «El zazen del que hablo no es aprender meditación. Es simplemente la puerta-dharma del reposo y la felicidad, la práctica-comprensión de la culminación total de la iluminación. Es la manifestación de la realidad última».

El gran maestro Nagarjuna dijo: «La mente que ve plenamente en el mundo incierto del nacimiento y la muerte se llama el pensamiento de iluminación». Esto es bodhicitta, la mente que aspira a despertar con el fin de beneficiar a los seres; la mente que experimenta directamente su completa interconexión con todos los seres.

Zenkei Blanche Harman es ex-abad del Centro Zen de San Francisco.

Geshe Tenzin Wangyal Rinpoche es un sustentador del linaje de la tradición Dzogchen Bön del Tíbet.

Narayan Grady Liebenson es maestro guía del Cambridge Insight Meditation Center.

Fuente: Bhuddadharma