Una anacoreta del siglo xxi

M. Montserrat Domingo, ermitaña de Sant Joan de Codolar

Estuvimos triscando por el Montsant, catando los excelentes vinos del Priorat y también su vertiente más espiritual. En esta tierra, en la sierra de Montsant, siempre ha habido ermitaños y eremitas dispuestos a llegar a Dios. Ermitas, grutas y cuevas que eran habitadas por ascetas entregados a la vida mística.

Visitamos a María Montserrat Domingo, que vive hace 33 años en una de estas ermitas, Sant Joan del Codolar, entre cipreses centenarios y montañas, completamente sola, sin agua ni electricidad. Vive muy austeramente, de su artesanía, preciosos puntos de libro con flores y hojas que recoge (¡es toda una experta en plantas!), y pinta elaborados iconos (los de la foto están a medias).

Ama la sierra del Montsant tanto como a todas y cada una de las personas que pasan a verla, compartiendo con ellas lo poco que tiene. Nos robó el corazón con su maravillosa generosidad, alegría y humildad.

"En la medida en que eres, haces, aunque los resultados no se vean."

Podéis conocer más sobre ella en la entrevista aparecida el verano de 2001 en La Vanguardia.

Y en la interesante entrevista publicad en el libro de Albert Parareda:

Deu camins, cent cruïlles. Experiències personals de transformació espiritual. Albert Parareda.